Category: STORIES

Pues tú eres nuestro Padre.

 GYE Member (See all authors)

Queridos hermanos y hermanas, compañeros luchadores.
Es doloroso ser un luchador. Lo sé de primera mano. Pero también es una parte de nosotros lo que nos dará mucha fuerza interna, sensibilidad hacia otros y con optimismo, verdadera alegría.
Hoy, tras dos semanas de abstenerme de la masturbación; dos semanas en la cima del triunfo, con la sensación de la santidad y la felicidad que viene del autocontrol, me dije que yo era una Neshama (alma) santa, un Yehudi – que no permitiría que esto me venciera y me destruyera, que no me dejaría dominar por esto sin importar lo que ocurriera. En Yiddish hay una expresión relativa al concepto de Mesirut Nefesh (sacrificio del alma): אזוי און ניט אנדערש, que se traduce crudamente como “de ninguna manera”. La abstinencia de la Avera (prohibicion) es Mesirut Nefesh. No debería tomarse a la ligera. El Mesirut Nefesh significa que me dejo a un lado para Hashem, por la verdad y la santidad. Y eso es exactamente lo que hacemos cada vez que nos abstenemos.
En estas dos semanas me he sentido increíble. Sentía que estaba en control, que cuando pensé en mi matrimonio, pude respirar nuevamente, y pensar en mí mismo como alguien saludable y normal en una travesía hacia la recuperación.
Eso fue hasta hoy. Me derrumbé. Estoy seguro que todos saben el dolor desgarrador que está involucrado en ese momento – en la decisión de rendirse o no rendirse. Tuve momentos donde no solo casi lloré luego de rendirme, sino mientras me rendía. En el momento no ves la lógica con claridad y todo se vuelve oscuro. Literalmente me dije a mi mismo en voz alta “¡No! ¡No lo haré!”. Y de alguna manera, unos minutos después, “Lo estoy haciendo, Hashem, me estoy entregando”. Y luego todo había terminado y no importaba cuanto me había preparado mi terapeuta para este momento, me sentí terrible de todas formas. Más que terrible, sentí un miedo profundo. El miedo de ser una persona de 18 años de edad que sabía que debía internarme pronto en un programa de 12 pasos.
En ocasiones, luego de recaer, no podía siquiera Rezar. Me sentía un hipócrita, un hipócrita impío. Mientras me equivoco por pensar tal cosa. Tengo razón en el sentido de que el pecado si nos insensibiliza ante la divinidad.
Pero esta mañana fue distinto. Sentí una cercanía muy profunda a Hashem como nunca antes. No estaba enojado con Hashem y en verdad sentí gratitud por El, al permitirme ganar y triunfar, y saber que lo pude hacer tantas veces. Había visto una pequeña parte de la verdad y acercamiento en estas dos semanas, una parte que no podía perderse jamás. Pero tenía miedo. Como un niño llorando, buscando a su padre grité “Tatty (papa), Tengo miedo. Ayúdame”. Y luego vinieron las lágrimas.
“¡Shema Yisrael, Hashem Elokeinu Hashem Ejad!” Imaginé a Moshe Rabbeinu gritado estas palabras, implorando Bnei Yisrael, “¡Escucha, querido Yehudi, esto no es de lo que se trata todo! No es sobre las mentiras y la basura que nos alimenta todo el mundo a diario. No es acerca de la indecencia a la que nos aferramos porque todo el mundo se aferra a ello, llamándolo “normal y saludable”. Pensé en toda la gente que estaba confundida. Pensé en haber sido Zoje (meritorio) para pasar Purim en Yerushalayim. Lloré mientras le preguntaba a Hashem por el Mashiaj “¿Por qué es que te escondes? ¿Sabes cuánto nos lastima? ¿Por qué es que hay tantos en la ciudad más santa que están confundidos respecto a lo que es Purim – quien cree que es el momento para embriagarse y bajar la guardia? ¿Por qué cuando incluso la ciudad antigua está llena de estas gentes y los únicos que reconocen tu unión son los que estamos al lado de tu muralla? Ayúdanos. Sácanos de aquí”.
Sigo un poco asustado. Pero sé que yo podré salir de esto totalmente. Completamente. Que podré sanar y que seré capaz, espero, de sanar a otros.
Podemos hacerlo. Hashem está con nosotros. Eramos aquellos “Meritorios” que vivian en la generación antes de Masiaj a los que se les confió la lucha contra el reto más difícil, muchos bastante significativos para el tiempo justo antes de Mashiaj, signos de que estábamos en las profundidades de la oscuridad y necesitábamos salir. Hashem obtiene tanta satisfaccion al observar nuestras victorias. Si Hashem está con nosotros y damos nuestro mejor esfuerzo, lo lograremos y traeremos al Mashiaj.
En una nota algo aleatoria, me gustaría sugerir que todos se conecten a un Tzadik, cualquier Tzadik. Un Tzadik es una manera de conectarse a Dios en un nivel muy profundo. Yo tengo el beneficio de estar conectado a un Tzadik que me da fuerza y claridad. Siento muy intensamente que al hacer esto uno obtiene algo que no se puede obtener al ir directo hacia Hashem, y que es real, y que hay una relación tangible. Conectarse y relacionarse con un Tzadik que pueda identificarse con Hashem en una manera real y personal nos ayudará a identificarnos con Hashem en una manera real y personal.
Por favor, Dios, que todos tengamos los méritos para presentarnos ante ti con nuestro ser divino intacto y ser capaz de atravesar todas estas barreras y desafiar todas las limitaciones completamente. Un Yehudi no está limitado por nada. L’jaim (salud!), queridos hermanos y hermanas. Tenemos la fuerza. Tenemos la claridad de ser Yehudim. Tenemos a Hashem mismo.
Podemos hacerlo.

Un día en la vida de un soldado GYE.

Por N8
GYE Member (See all authors)

Estoy a bordo del subterráneo hacia el trabajo en Manhattan. Hacen 77 grados afuera, es un día hermoso de cielo azul. Llevo siete días estando limpio desde mi última recaída y tuve quince días limpios antes de ello así que estoy en un humor poderoso, fuerte y animado como si nada pudiera quebrarme. Todos hemos tenido esa sensación de seguridad antes.
Abro mi aplicación móvil: uVelejteja BaDerej (y andaras en su camino) y comienzo a recitar Tikkun Haklali – ¡Es el día 37 de mi meta de cuarenta días! ¡Qué emocionante! Si HaShem lee la escritura, ¡la Yeshua debe ser inminente!
El tren se detiene, mis ojos miran alrededor. Oh no ¿Estoy en el baño de las damas? ¿Qué ocurre a mí alrededor? ¿Son cosas mías o los shorts se acortaron el último verano?
Bajo mi mirada de vuelta a mi iPhone. Selecciono mi etiqueta de Mishnayos, recordando las enseñanzas recibidas por el Mekubel Reb Dovid Chaim Stern Shlitah, para memorizar Mishnayos Baal Peh para Shmiras Einayim. Comienzo a pensar Arba Avos Nezikin…
El tren se detiene. Una mujer se sienta a mi lado – ¿Esto en un club de strippers? ¿Por qué tiene puesto cosas tan reveladoras? Ugh, es tan ofensivo para mí; mi sangre hierve. Pero debo dejar de estresarme por los demás y concentrarme en mi persona. Bajo mi mirada nuevamente y continuo, Hashor, Habor, Hamaveh…
Alguien recolectando dinero hace un anuncio, miro al otro lado del vagón y repentinamente ¡mis ojos no tienen descanso! Mi mirada salta de una mujer a la siguiente, mi Yetzer Harah urgiéndome a seguir, llenándome de pensamientos que no quiero retener.
¡Por favor HaShem, ayúdame! ¿Porque debo sufrir así? Trato tan duro de proteger mis ojos ¿Por qué veo todo este desastre?
Me calmo, y bajo mi mirada a mi iPhone. Abro mi pestaña con Halajot y continúo mi lectura donde me quedé el día anterior, Hiljos Netilat Yadayim…
El tren llega a la calle 14, me bajo. Subo las escaleras, mis ojos hacia abajo tratando de evitar ver más indecencia. Para mi pesar, descubro que hay cosas que ver abajo también. ¿Soy un ser humano tan enfermo? ¿Por qué esas cosas me encienden o me excitan? Me siento avergonzado de mis pensamientos.
Llego a la siguiente plataforma y abordo el tren hacia la zona alta de la ciudad donde está mi oficina. Me siento y saco mi copia del ‘Jardín de la Paz’ de mi bolso, emocionado de continuar leyendo más sabiduría de cómo mantener un matrimonio kosher y como ser un verdadero hombre en el Judaísmo. Leo un párrafo… y nuevamente me encuentro distraído por las infinitas atracciones del subterráneo de Nueva York. Vamos, contrólate. Me levanto y me acerco a las puertas listo para bajarme en la próxima parada.
Tan solo son las 8:52 de la mañana y me siento desgastado por los pasados cincuenta minutos peleando en el frente. ¿Cómo voy a lograrlo en los próximos cincuenta minutos, o durante el día o mes de esto? Mi corazón late fuertemente y quiero gritar y saltar. Odio mi vida ¿Por qué sufro así cada momento? ¿Por qué es tan difícil ser simplemente una persona normal y sin luchar?
Retomo el control de mis pensamientos y HaShem envía un rayo de fuerza a través de mi ser y me doy cuenta que todos los que luchan en el ejército GYE están experimentando la misma pelea. Mi misión en este mundo es pelear este mal y HaShem solo quiere que lo intente y luche cada batalla como vienen. No te sientas mal si perdiste algunas batallas en el camino, hay muchas victorias en el horizonte.
Salgo de la estación en la calle 42 y marcho al trabajo como un judío orgulloso, sabiendo que soy un general en el ejército de HaShem de luchadores GYE.

Lo que he aprendido de mi esposa adicta al sexo y cómo me casé con ella

Por Berliner
por GYE Member (See all authors)

Hace una semana, por fin izé la bandera blanca. De hecho, no sé cómo apoyar a mi esposa a través de su adicción al sexo (la cual ha descubierto muchas otras capas de disfunción emocional). Ayer fue la primera vez que fui a terapia por mi cuenta. Aunque me gustaría pensar que soy un esposo que apoya y escucha en el momento en que la veo actuar. Al descuidar las responsabilidades maternas o quebrantar la confianza, reacciono de maneras que no ayudan a la situación. Finalmente me he dado cuenta de que necesito mi propia terapia para lidiar con la situación, porque no sé cómo apoyarla a lo largo de su viaje.
Incluso después de darme cuenta de que necesitaba terapia, todavía me molestaba ir. ¿Por qué me merezco esto? (Creo que muchos cónyuges de adictos luchan con esta pregunta). ¿Cómo es justo que un hombre normal se haya vuelto loco por estar casado con una adicta al sexo?
Un sabio rabino postuló que si no tuviera ninguno de sus problemas, no me habría sentido atraído por ella en primer lugar.
Verás, lo que dicen todos los libros de psicología es cierto. La razón por la que las personas recurren a la adicción a las sustancias y a la conducta es, por lo general, debido a problemas emocionales. De hecho, resulta que además de su adicción a lo erótico y la masturbación, tiene problemas de desarrollo emocional. Ella no sabe cómo tener ninguna conexión emocional con nadie y no tiene una relación profunda con sus padres, hijos o esposo. Esa necesidad de conexión emocional ha sido reemplazada por fantasía, novelas, revistas, juegos y masturbación.
Pero oye, si soy este tipo súper perfecto, esperando tener una relación emocional profunda con mi esposa, ¿cómo me casé con ella en primer lugar? ¿Por qué no me di cuenta de las banderas rojas cuando estábamos saliendo? El terapeuta confirmó lo que dijo el rabino. “Debe ser que tú también necesitas aprender a conectarte profundamente con alguien, y yo voy a tener que enseñártelo.”
Al principio, sintiéndome como una víctima, me resistí, convencido de que “soy el limpio, responsable y maduro aquí que ha estado tomando el relevo y aguantando tanto durante los últimos siete años”. Sin embargo, después de una profunda reflexión, debo admitir que es verdad.
Con todos los defectos de mi esposa, algunos de ellos por nacimiento, otros por familia y otros por elección, ella está siendo honesta. Le tomó casi veinte años y cinco hijos para que finalmente fuera honesta consigo misma (ha sido adicta desde que tenía diez años), pero ahora está siendo súper honesta.
Ya es hora de que tome una hoja de su libro y mire mi lado oscuro en el espejo. Es verdad, nunca me metí en esta basura y siempre he estado involucrado en cosas puras. En vez de correr al sexo, he corrido a la Torá, a la labor social y a criar una familia. Y mientras que los escapes de mi esposa la hacen disfuncional y los míos no dificultan el rendimiento, sería una lástima para mí ir por la vida engañándome a mí mismo.
He visto un vídeo en Guard Your Eyes sobre los grilletes del matrimonio. “La razón por la que usted se encadena a su cónyuge y se compromete a no huir es para poder decirles la verdad. Porque si le dices a alguien la verdad sobre ti mismo y no huyó, significa que no te escucharon”. Si pudiera huir en este momento, probablemente lo haría. Soy un tipo con talento y lo he hecho bien. Mis amigos nunca adivinarán que soy yo quien escribe este ensayo. Pero tengo 5 hijos, una labor social y una esposa que no podría manejar a los niños sin mí. Esos son los grilletes que la han obligado a ser honesta sobre sus problemas, y esos mismos grilletes, junto con la inspiración de su honestidad, me han llevado finalmente a la mesa. Necesito hacer un poco de búsqueda personal y aprender a tener una relación profunda.
Va a ser un largo, doloroso y costoso viaje tratando con la adicción sexual de mi esposa, el desarrollo emocional y mi propia superficialidad en la relación. Por otro lado, estoy deseando estar en contacto con todo mi ser (no sólo con el 90% que es bonito), y tener un matrimonio hermoso con alguien que es mucho más respetable y hermoso de lo que sería si nunca hubiera tenido los problemas en primer lugar.
Me imagino casándome con alguien como yo. Alguien que no tiene adicciones, es bueno con la familia, el dinero y el aprendizaje. Es posible que hayamos podido pasar por la vida durante 80 años juntos, criar una familia, tener éxito en nuestros objetivos espirituales, dinero y llamar a la vida “una buena racha”, sin llegar nunca a conocernos realmente unos a otros y a nosotros mismos. Por alguna razón, fui emparejado con alguien que puede ayudarme a encontrarme a mí mismo. Con suerte, también me convertiré en la persona que puede ayudarla a encontrarse a sí misma.
Este es un viaje que he resentido durante bastante tiempo, pero es un viaje con el que finalmente estoy llegando a un acuerdo. Este es un viaje por el que cada uno pasa a su manera. Estos viajes dolorosos son los que sólo Hashem puede tener la sabiduría y la previsión para planear para nosotros, y la respuesta correcta es lidiar con ello, no huir.

¡Una recuperación conduce a la siguiente!

GYE Member (See all authors)

Mi nombre es Baruj y soy un Jasid bucher aprendiendo en Israel.
Hace un año, leí un artículo en la revista Mishpaja (sección de Lifelines) acerca de un hombre que luchó con la pornografía en internet y encontró un sitio llamado GYE y se recuperó manteniéndose en contacto con otros miembros que también estaban en problemas. En el momento desprecié la idea: “Si claro, una persona que tiene problemas con Shmirat Einayim (cuidado de los ojos) y obtuvo ayuda”.
Ahora, déjeme darles un poco de contexto. Fui abusado sexualmente cuando tenía once o doce por un chico de mi clase. Resulta que no estoy enojado con él, incluso habiéndome iniciado en el sexo. Estaba enganchado desde el primer momento, y desde allí continué mi viaje hacia una “vida alterna” que se volvió mi única vida por siete años. Involucraba abusar de mi hermano menor, tocando a mi mucama de manera inapropiada sin permiso, y saliéndome con la mía con cualquiera con quien pudiese. Cualquiera de mis primos/amigos que se quedaba a dormir en mi casa era objeto de mi abuso, y cuando eso no estaba disponible, simplemente me masturbaba. Y todo esto me tenía sintiéndome como un total imbécil, como una basura, y definitivamente como alguien que no merece nada bueno. Sabía que me estaba haciendo daño y haciéndole daño a otros pero no podía parar. Estaba en un lugar tan terrible después de probar terapeutas, mejanjim (educadores), rabinos, etc. Que decidí darle una oportunidad a GYE. Ingresé y conocí a un gran compañero que chateó conmigo y eventualmente me obligó/forzó para ir a mi primera reunión SA. Regresé de esa reunión inspirado y no me he detenido desde entonces.
¿Por qué les envío esto? Porque la última semana cumplí seis meses de sobriedad en SA. Nunca habría soñado en mi vida que pudiera alcanzar este estado, y estoy eternamente agradecido a GYE por permitirme eso.
Muchas gracias
Con mis mejores deseos
Un agradecido adicto en recuperación.

Sigue luchando

Spero, Rabbi Yechiel (See all authors)

R’ Avraham Alter dirigió una Yeshiva en Chicago por varios años. Trabajó junto con Baalei Teshuva. Había un hombre que seguía indeciso desde hace un número de años. R’ Avraham en verdad quería que este hombre se comprometiera. Así que le dijo: “Tienes que hacer algo. No puedes seguir vacilando”. El hombre hizo un compromiso para ser kosher, pero necesitaba un Superdog.
El “Superdog” es la estrella de Chicago. Es el mejor establecimiento para comer perros calientes, y es muy popular. Se sentó con su Superdog final, barnizado con mostaza y cubierto con chucrut. Estaba a punto de darle una mordida y un hombre con traje se sienta a su lado. Comienzan a charlar. Al parecer sus hijos asisten a la misma escuela. Nuestro amigo se come su Superdog. Y mientras come el otro tipo le pregunta “¿Te gusta el Superdog?”. El responde “Amo los Superdog. Pero interesantemente, es mi último Superdog”. “¿De verdad? ¿¡Porque!?”. Él contesta: “Porque es difícil a nivel financiero poder costeármelos, todos estos perros calientes le pesan a mi familia”. E incluso si esto sonó algo ridículo, el no quiso revelar que iba a dejar de comer Superdogs porque iba a mantenerse kosher. Bueno, el otro tipo lo mira y le dice “Eso rompe mi corazón. Esto es lo que voy a hacer por ti. Me molesta que alguien tenga que dejar de comer Superdogs por asuntos financieros. Después de todo, soy el dueño de Superdog”. Y saca una tarjeta de su bolsillo. La carta dice: “Esta carta te permite comer Superdogs gratis de por vida”.
Nuestro amigo corre de vuelta a R’ Avraham Alter y le dice “¿Qué está tratando de decirme Dios con esto? Estoy tratando de mantenerme kosher ¿y ahora esto?”. Así que R’ Alter le dice “Dios está tratando de decirte que el Yetzer Harah nunca se rendirá. Hiciste un compromiso. Bueno, ese compromiso no se mantendrá fácilmente. El Yetzer Harah va a luchar constantemente contigo. Todo lo que Hashem quiere es que sigas luchando”.
El hombre hizo el compromiso y pronto se adhirió a toda la Torá y a las Mitzvot. Hoy, colgado en su comedor está la tarjeta en un cuadro. “Superdogs gratis de por vida” Él sabe: Cada día es una batalla, pero eso es todo lo que el Ribono Shel Olam quiere de nosotros – que sigamos luchando.

La disciplina forma resistencia

Por R.T.
Por GYE Member (See all authors)

Querido GYE,
Gracias por el asombroso trabajo que realizan. Han estado nutriendo a las almas hambrientas como la mía con el aliento adecuado para seguir progresando y escalando. Estoy eternamente agradecido y rezo por su éxito total.
Mi viaje fue en esencia un milagro. Al comienzo, sentí que era tiempo para despegar, dejar a mi mal hábito atrás.
Me hice una rutina que decidí mantener a toda costa. Supe que necesitaba hábitos positivos y exitosos para que los días otorgados por Hashem estuviesen llenos de buenos frutos.
A lo largo del día le prestaría atención a mis emociones y sentimientos e intentaría estar tan concentrado, tan relajado y feliz como puedo ser. Aspiro trabajar en mis metas, las cuales son alcanzar el éxito en mi campo de trabajo.
He impreso mis disciplinas diarias y las voy marcando cada noche. Creo que ponerse tanto buenas metas como una disciplina exitosa crean y construyen carácter y resistencia, persistencia y perseverancia, estas crean cualidades para librarse. En verdad Dios me dio el regalo de la disciplina y yo puse mi fe en Él para que dirigiera mis pasos a Su camino.

¿En verdad quiero comenzar de nuevo?

Por “proudjew2015”
Por GYE Member (See all authors)

Hola, he sido un adicto empedernido desde que tengo memoria. Técnicamente sigo casado pero estoy en proceso de divorcio. B”h, tengo tres hermosos hijos que amo mucho. Mi viaje hacia la recuperación comenzó en el 2015 cuando mi esposa se puso seria respecto el divorcio. Siempre supe que tenía un problema pero no podía enfrentarlo. Me interné nuevamente en rehabilitación en Israel (Retorno) pero yo supe que era ya muy tarde para mi matrimonio. Luego de tres meses allí regresé a casa por alrededor de un año y luego me mudé porque mi esposa estaba decidida a concretar el divorcio.
Llegué a la siguiente conclusión: Mi enfermedad es una lucha diaria, y dura todo el día. Si, se vuelve más sencillo con el tiempo pero debo estar en guardia todo el tiempo. Soy B”H, y no me he caído en la masturbación o la pornografía por nueve meses, lo cual es la mayor cantidad de tiempo que he pasado así en mi vida. Voy a las reuniones y estoy trabajando en los Pasos (Admito que el Paso 4 es algo con lo que estoy luchando, pero con la ayuda de Hashem lo superaré también). La parte más importante para mantenerme sobrio es el filtro en mi teléfono inteligente. Si no uso uno, estoy perdido. Quizás no en el primer día, pero el momento de la verdad vendrá.
Hoy tuve problemas de pago con la compañía del filtro y solo por unas horas no tuve un filtro activo en mi teléfono. Créeme, estaba a punto de ver imágenes prohibidas y recaer una vez más hasta el fondo, pero con la misericordia de Hashem, pude detenerme antes de que pasara nada. Lo que me ayudó fueron estos pensamientos: “¿En verdad quiero comenzar de nuevo? Estoy en un buen sitio justo ahora. No vale la pena en lo más mínimo. Me da placer por diez segundos y luego depresión por días enteros. ¡NO VALE LA PENA! Y así me puse de pie y asistí al Templo y el Cielo tenía incluso un Minyan preparado para mí.
GYE es super esencial para mi vida. Los correos con el Jizuk y los mensajes de WhatsApp me recuerdan a diario lo que debo hacer y de lo que se trata mi vida. ¡¡¡Gracias GYE!!!

Un trato con el Yetzer

Anonymous (See all authors)

Soy un chico sincero que realmente solo quiere hacer el bien de Hashem. Como la mayoría de los hombres, tengo una batalla diaria con mi Yetzer Hará. Sobre todo se trata de fantasías, y de dejar que mi mente deambule por los lugares equivocados. A veces, se arrastra hasta mi comportamiento, como cuando acabo de ver un vídeo de naturaleza perfectamente inocente e inspirador en YouTube, y luego empiezo a hojear los vídeos “sugeridos”, por si acaso hay algo “interesante” allí. O si quiero “probar” mi filtro de Internet, o 613Tube, para ver si bloquean con éxito esta cadena de búsqueda inocua-no-inocua. Y en un par de ocasiones no tan memorables, incluso he hecho clic en cosas que realmente no debería haber hecho, racionalizando cualquier tontería que haya racionalizado.
Odio eso, tengo esta batalla diariamente. Me distrae durante la oración, me impide dormir, y siento que disminuye mi estado espiritual, porque no siempre gano.
Y entonces, justo antes de Rosh Jodesh Av, estuve preguntándome qué podía hacer para mantenerme limpio en todo el Elul y los Yomim Noraim, se me ocurrió lo que podría haber sido un golpe maestro o una bomba de tiempo. Hice un trato con mi Yetzer Horá. Va de esta manera:
“Yetzer, sé lo que quieres. Quieres darte un festín con las cosas prohibidas. Y en el camino a eso, tratas de hacerme mirar a hurtadillas, y pensar en fantasías. Yo, por otro lado, quiero mantenerme limpio, al menos hasta después de Sukkos. Así que este es el trato. Déjame en paz, y no intentes que me entregue a estas cosas furtivas, y si eres bueno, te daré 24 horas para que veas todo lo que quieras sin sentirte culpable. Después de eso, volveremos a negociar. y tendrás que esperar otros 3 meses para obtener tu dosis”.
Parece una locura, ¿no? Una idea totalmente loca. Pero me dije a mí mismo, no estoy obligado a ello; no puedes hacer un trato que viole la Torá, y al final de Tishréi, estaré perfectamente feliz de traicionarlo, considerando cuántas veces me ha metido en problemas en el pasado.
Sin embargo, a pesar de que mi Yetzer sabe lo que estoy pensando, ha tenido su mejor comportamiento. Durante casi seis semanas, he estado totalmente limpio. Mi tefilá ha estado más enfocado y me siento mucho más conectado con Hashem. Y, quizás lo más importante, no he sentido el impulso de ver las cosas prohibidas con tanta fuerza. Así que tal vez, espero, para cuando el trato se cumpla, mi Yetzer estará tan débil y demacrado que no tendrá la fuerza para reclamar sus cuotas. Pero aún así, he estado preocupado. Llega la fecha prevista y sé que habrá una gran prueba esperándome.
Entonces hoy, estaba en un sitio web de mercado, con fines perfectamente legítimos. Pero había algunos anuncios que ofrecían servicios que podían o no ser inocentes, con algunas fotos ligeramente sugestivas. No tenía ninguna razón para estar mirando estos anuncios, pero lo hice, sólo por unos segundos. Entonces me di cuenta de lo que estaba haciendo, e inmediatamente cerré la página del navegador. Pensé que era una tontería. No lo volveré a hacer, pero aun así, no es lo suficientemente malo como para romper el trato…
… y luego me llegó la iluminación. Bueno, ¿por qué no es lo suficientemente malo para romper el trato? Se portó mal, rompió el trato y aunque normalmente soy un tipo tranquilo, tolerante de los errores de los demás, no veo ninguna razón para darle a este menuval ningún margen de maniobra. Y así, el reloj ha sido reajustado a un tiempo de tres meses, lo que me da seis semanas más de que él no me moleste. Y le he demostrado que me tomo en serio la aplicación de mis condiciones, así que esta vez sabe que hablo en serio y espero que se comporte aún mejor que antes.
¿Qué será dentro de tres meses? No lo sé, pero hasta ahora, creo que llevo la delantera. Me he aliviado del constante zumbido de mi Yetzer tratando de tentarme hacia los hirhurim y las infracciones menores, lo cual me está dando el espacio para fortalecerme espiritualmente mientras nos acercamos al Yomim Noraim. Y la belleza de este trato es que incluso si pierdo por cometer infracciones menores, gano por apartar las infracciones mayores. Y con suerte, para cuando gane completamente, seré tan disciplinado que no terminaré perdiendo.
Siéntete libre de compartir mi historia con tus lectores, aunque entenderé si crees que es el mensaje equivocado.

UN OJO QUE VE

GYE Member (See all authors)

Meses atrás, estaba muy deprimido. Acababa de romper mi racha más larga de 194 días de estar limpio. Durante 8 días, me revolqué en el barro, luego decidí levantarme de nuevo e intentar una segunda ronda de 90 días sin recaer. Las primeras semanas fueron las más difíciles. Recientemente había empezado a asistir a un nuevo Kolel. Un día me tomé un pequeño descanso para ir al baño, y como todavía estaba algo deprimido, volví a caer en mis viejos hábitos. Comencé a ceder, es entonces cuando vi el grafiti que estaba garabateado en la parte de atrás de la puerta. Observé una cruda imagen de un ojo, con las palabras “Te estamos observando” garabateadas debajo. ¡Me detuve en seco! Había utilizado este baño antes, pero nunca había notado ese garabato en específico. Unas pocas semanas después, estaba en ese mismo cubículo del baño de nuevo y ¡habían limpiado las paredes a fondo! El mensaje estuvo ahí cuando lo necesitaba y luego fue retirado.

Si lo demás falla, ¿quizás me una al programa?

GYE Member (See all authors)

Mi nombre es Baruj y soy adicto al sexo.
Gracias a Hashem, los 12 pasos de los Adictos al Sexo Anónimos, mi padrino, y la hermandad de SA, estoy agradecido de estar sobrio por poco más de 3.5 años (reitero, por lo cual nunca podré estar lo suficientemente agradecido).
Durante muchos años intenté dejar de actuar así.
Algunos de los métodos que había usado eran: orar y clamar por Hashem; leer con devoción el sitio web de GYE y los correos electrónicos de Jizuk; emplear el método Taphsic (ayunar -que odiaba-; pagar multas -grandes-; ir a la mikve -a veces más de una vez al día-, que odiaba aún más que ayunar; conferencias telefónicas); pero nunca logré estar limpio por mucho tiempo. Tuve muchas rachas de 14/20/30 días, pero siempre caía al final.
No fue hasta que entré en una sala con otros miembros adictos que admití mi derrota total y la ingobernabilidad de mi vida (primer paso), y conseguí un padrino que me ayudara a trabajar los 12 pasos en los que me dio el don de la sobriedad.